Venus

Venus es el segundo planeta más cercano al Sol y tiene un tamaño muy similar a la Tierra.

Planeta Venus

Una característica importante de Venus es que su atmósfera refleja una gran cantidad de luz. Esto le convierte en el segundo cuerpo más brillante del cielo nocturno, por detrás de la Luna. Venus es tan brillante que, en condiciones adecuadas, puede ser visto incluso de día y a simple vista.

Su masa y estructura interna son similares a las de nuestro planeta. Estas similitudes han hecho que a menudo se haya dicho que Venus es el planeta hermano de la Tierra. Aún así, también es importante decir que hay muchos aspectos en los cuales los dos planetas son completamente distintos, entre ellos, las propiedades de su atmósfera.

Tamaño de Venus
Comparación de tamaño entre Venus y la Tierra

El planeta Venus gira muy lentamente sobre su eje. Esto hace que un día solar en Venus dure casi tanto como un año venusiano, es decir, el tiempo que tarda en dar una vuelta alrededor del Sol.

Venus es, junto con Mercurio, la Tierra y Marte, uno de los planetas interiores del sistema solar. Debido a su composición, estos planetas se conocen también como planetas rocosos o terrestres.

Características de Venus

PropiedadValor
Diámetro12103 km
Masa4.87 · 1024
Distancia media al Sol108 millones de km
Periodo de la órbita225 días terrestres
Velocidad media126072 km/h

El planeta Venus es un planeta conocido desde la antigüedad. Es el segundo planeta interior más grande después de la Tierra.

Venus tarda 225 días terrestres en completar una vuelta alrededor del Sol, esta es la duración de un año venusiano. Sin embargo, Venus necesita todavía más tiempo para completar una vuelta sobre su eje, concretamente 243 días terrestres.

Estas dos propiedades, junto con el hecho de que Venus gira en el mismo sentido que las agujas del reloj, hacen que durante un año venusiano solo transcurran poco menos de dos días solares (es decir, dos ciclos día-noche).

El hecho de que Venus gire en el mismo sentido que las agujas del reloj es una propiedad que solo comparte con Urano. En el caso de Venus, se especula que esto se debe probablemente a una colisión hace millones de años con otro cuerpo de grandes dimensiones. Esto habría hecho que Venus cambiara completamente su sentido de rotación original.

Este tipo de rotación haría que un observador desde Venus viera salir el Sol en dirección oeste y ponerse en dirección este. Desafortunadamente, también hay que decir que la densa atmósfera de Venus haría imposible ver el Sol desde su superficie.

El eje de rotación de Venus tiene una inclinación menor a 3º. En el caso de la Tierra esta inclinación es de 23.5º. Esto hace que su orientación con respecto al Sol sea prácticamente siempre la misma y, por lo tanto, no existan estaciones en la superficie de Venus.

Además, la órbita de Venus es la más circular del sistema solar. Esto hace que la distancia entre el Sol y Venus varíe muy poco y, en consecuencia, no existan fluctuaciones de temperatura debidas a cambios en la intensidad de la radiación solar.

Aunque Venus no sea el planeta más cercano al Sol, si que es el más caliente. Esto se debe a los gases de su atmósfera que provocan un efecto invernadero mucho más severo que en la Tierra. Como consecuencia de este efecto su superficie llega a temperaturas de aproximadamente 470 ºC.

Una de las particularidades importantes de Venus es que su campo magnético es muy débil en comparación con el de la Tierra. Este fue un descubrimiento sorprendente porque debido al resto de similaridades entre el planeta Tierra y el planeta Venus era de esperar encontrar un campo magnético similar al de la Tierra.

Venus y Mercurio son los únicos planetas del sistema solar que no tienen ningún satélite natural.

Nombre de Venus

Debido a su brillo, las civilizaciones antiguas lo asociaron con la belleza, la feminidad y el amor. En la mitología romana la diosa de la belleza y el amor era Venus. En su honor, los romanos bautizaron a este planeta con su nombre.

La posición de Venus en el cielo varía a lo largo del año dependiendo de su posición en su órbita. Hay períodos en que Venus solo es visible unas horas al amanecer mientras que durante otros períodos solo es visible al anochecer. 

Este fenómeno hizo que algunas civilizaciones antiguas creyeran que se trataba en realidad de dos cuerpos celestes distintos. La civilización griega, creyendo que se trataba de dos estrellas, las conocía como Fósforo (estrella o lucero del alba) y Héspero (estrella o lucero vespertino). 

Atmósfera de Venus

La atmósfera de Venus está formada principalmente por dióxido de carbono y nubes de ácido sulfúrico.

Aunque Venus gire lentamente alrededor de su eje, los vientos de su atmósfera giran mucho más rápido a su alrededor, completando una vuelta alrededor del planeta en aproximadamente cuatro días terrestres. Esto hizo que durante las primeras observaciones del planeta, se creyera que tenía en realidad un período de rotación de unos cuatro días.

Los vientos de su atmósfera también hacen que la temperatura en su superficie sea relativamente constante y que haya pocas diferencias entre la parte iluminada y la parte oscura del planeta.

Una de las propiedades más importantes de la atmósfera de Venus es su alta densidad. Esto hace que en su superficie la presión atmosférica sea 90 veces más alta que en la Tierra. Esta es la presión equivalente a estar debajo una columna de agua de 1000 km de altura. 

Otra consecuencia de esta alta presión atmosférica es que cualquier cuerpo que entra en su atmósfera se desintegra prácticamente de forma inmediata. Como resultado, solo cuerpos de grandes dimensiones pueden llegar a impactar en su superficie. Esto explica que los cráteres más pequeños de Venus tienen como mínimo alrededor de 3 kilómetros de diámetro.

Además, la alta densidad de la atmósfera de Venus hace que prácticamente el 60% de la luz que llega del Sol sea reflejada. Este fenómeno explica el brillo con el que vemos Venus en el cielo nocturno.

Estas condiciones, junto con las altas temperaturas, hacen pensar que es altamente improbable que se haya desarrollado ningún tipo de vida en Venus.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que las condiciones ambientales en Venus no siempre han sido tan extremas. Algunas teorías científicas afirman que hace millones de años Venus tenía un clima mucho más similar al de la Tierra actualmente e incluso disponía de vastos océanos. El efecto invernadero hizo que estos océanos empezaran a evaporarse hasta cambiar completamente el aspecto del planeta.

Órbita de Venus

La órbita de Venus es la segunda órbita más cercana al Sol después de Mercurio. Si bien es cierto que todos los planetas orbitan el Sol en órbitas elípticas, Venus es el planeta que tiene la órbita más circular de todos ellos. 

En su punto más cercano al Sol llega a 107.5 millones de kilómetros mientras que su punto más lejano es a 108.2 millones de kilómetros. Esto indica que el radio de su órbita es prácticamente constante.

Dado que Venus es un planeta más interior que la Tierra, hay ocasiones en las que pasa justo por delante del Sol. Este fenómeno se conoce como tránsito de Venus, pero a diferencia de los tránsitos de Mercurio, ocurre con muy poca frecuencia. La última vez que se produjo un tránsito de Venus fue en junio de 2012 y no volverá a ocurrir hasta el año 2117.

Imagen de un tránsito de Venus
Tránsito de Venus en 2004

Otro fenómeno que podemos observar desde la Tierra son las fases de Venus. Estas fases son simplemente un cambio en la iluminación de la superficie de Venus, de forma similar a como pasa con la Luna.

Fases de Venus
Fases de Venus

Las fases de Venus fueron documentadas por primera vez por Galileo Galilei gracias al telescopio. Este descubrimiento fue de gran importancia para demostrar la teoría heliocéntrica propuesta por Copérnico, dado que era imposible explicar este fenómeno si se asumía una teoría geocéntrica.

Aparte de las fases también es importante que el tamaño con el que observamos Venus varía a medida que el planeta se acerca y aleja de la Tierra. Cuando Venus está completamente iluminado es cuando está más lejos y, por lo tanto, cuando lo vemos más pequeño.

Exploración de Venus

La densa atmósfera de Venus hace imposible observar su superficie únicamente con telescopios. Esto hizo que durante años no se tuviera la más mínima idea de qué aspecto tenía Venus debajo de esta capa de nubes. Algunos científicos especulaban con la posibilidad de que pudiera encontrarse un clima tropical favorable al desarrollo de la vida. 

Desafortunadamente, las observaciones llevadas a cabo con sondas espaciales a partir de los años 60 descartaron totalmente esta posibilidad y mostraron que Venus tenía unas condiciones mucho más hostiles que las supuestas con anterioridad.

Las primeras sondas espaciales enviadas a Venus fueron lanzadas en el marco del programa Venera de la Unión Soviética.

Venera 1 fue la primera sonda en aproximarse a Venus. Por desgracia se perdió el contacto con la sonda poco antes de que llegase y, en consecuencia, no pudieron recibirse datos de esta sonda. 

De forma paralela la NASA también inició un programa espacial para explorar Mercurio, Venus y Marte llamado Mariner. En 1962 la sonda Mariner 2 fue la primera en sobrevolar Venus y transmitir los datos a la Tierra.

Sonda Mariner 2
Sonda Mariner 2 (NASA)

Las siguientes sondas soviéticas, Venera 2 y Venera 3, también tuvieron problemas en las transmisiones y no pudieron enviar datos de sus observaciones a la Tierra. Sin embargo, un hito importante es que Venera 3 se convirtió muy probablemente en la primera sonda espacial en alcanzar la superficie de otro planeta.

Tanto la Unión Soviética como Estados Unidos siguieron enviando sondas de reconocimiento durante la década de los años 60: Venera 4, Venera 5, Mariner 5, etc. Todas estas sondas expandieron enormemente el conocimiento que se tenía de la atmósfera de Venus y demostraron que las presiones en su superficie eran significativamente mayores a lo que se había esperado.

A partir de los años 70 los esfuerzos se centran en llegar a medir datos desde la superficie de Venus. El 15 de diciembre de 1970, Venera 7 se convierte en la primera sonda en aterrizar con éxito en Venus y transmitir datos durante 23 minutos. Durante los siguientes años las siguientes sondas hasta llegar a Venera 16 proporcionaron imágenes y mediciones con radar de la superficie de Venus.

Más tarde, en 1978 la misión Pioneer de la NASA insertó cuatro pequeñas sondas en la atmósfera de Venus para medir distintos parámetros. Una de ellas también llegó a la superficie y sobrevivió durante 45 minutos antes de ser destruida por la presión y las altas temperaturas.

Después de la última misión soviética en 1984, la NASA envió la sonda Magellan a Venus. Esta sonda orbitó el planeta y durante 4 años capturó mediante radar imágenes de su superficie. A día de hoy, sus mediciones siguen siendo las más precisas que tenemos de Venus y en su momento permitieron conocer en mucho más detalle las características geológicas de Venus. 

Las dos misiones más recientes a Venus son la sonda Venus Express y la sonda Akatsuki

Venus Express fue lanzada en 2005 por la Agencia Espacial Europea y durante nueve años orbitó el planeta estudiante en gran detalle su atmósfera. Akatsuki, lanzada por la Agencia Espacial de Japón (JAXA) en 2010 sigue observando Venus desde una órbita elíptica y es actualmente la única misión de exploración de Venus en estado operativo.

A pesar de la gran cantidad de sondas destinadas a explorar Venus es imposible que veamos una misión humana en este planeta a corto plazo. Las presiones y temperaturas extremadamente altas de este planeta hacen totalmente inviable que cualquier humano pueda llegar a su superficie. 

Venus es un planeta que se encuentra a una distancia del Sol donde el desarrollo de la vida hubiera sido teóricamente posible, y más si se tiene en cuenta que supuestamente también había habido agua en su superficie. Sin embargo, la poca cantidad de luz que atraviesa la atmósfera debido a su alta densidad, y las condiciones de presión y temperatura han hecho imposible que cualquier tipo de vida se haya podido desarrollar en Venus.

Curiosidades sobre Venus

  • Venus puede verse fácilmente en el cielo nocturno porque es el objeto más brillante después de la Luna
  • Venus gira sobre su eje en el mismo sentido que las agujas del reloj, una propiedad que solo comparte con Urano en el sistema solar.
  • Venus tiene un tamaño, masa y órbita similar a la Tierra. Sin embargo, sus condiciones atmosféricas han hecho que sea un lugar totalmente hostil para el desarrollo de la vida.
  • La observación de las fases de Venus con el telescopio fue una de las pruebas más importantes que daba soporte a la teoría heliocéntrica del sistema solar.