Mercurio

Mercurio es el planeta más cercano al Sol

Dentro de su órbita elíptica llega a acercarse a tan solo 46 millones de kilómetros del Sol. Por comparación, la Tierra se encuentra a una distancia media de 150 millones de kilómetros.

Planeta Mercurio
Planeta Mercurio

Mercurio es también el planeta más pequeño del sistema sistema solar. De hecho, es casi tan pequeño como la Luna. Aún así, debido a su relativa proximidad a la Tierra es un planeta que puede verse a simple vista.

Tamaño de Mercurio
Comparación de tamaño entre Mercurio, la Tierra y la Luna

Mercurio es incluso más pequeño que los dos satélites más grandes en el sistema Solar: Ganimedes, satélite de Júpiter con 5262 km de diámetro y Titán, satélite de Saturno con 5150 km de diámetro.

Junto con Venus, la Tierra y Marte, Mercurio es uno de los cuatro planetas interiores del sistema solar.

Características de Mercurio

PropiedadValor
Diámetro4879 km
Masa3.30 · 1023
Distancia media al Sol58 millones de km
Periodo de la órbita88 días terrestres
Velocidad media172332 km/h

El planeta Mercurio recibe su nombre en honor al dios de la mitología romana Mercurio, conocido como Hermes en la mitología griega. Según la mitología romana, Mercurio era el mensajero de los dioses. Seguramente debido a la velocidad del planeta, los romanos asociaron a este dios con el planeta.

Dios Mercurio
Representación del dios Mercurio

Debido a su proximidad al Sol, su órbita es pequeña. Una vuelta completa al Sol, es decir, un año mercuriano, equivale a tan solo 88 días terrestres

Sin embargo, un día mercuriano tiene una durada equivalente a 176 días terrestres, exactamente igual a dos años mercurianos. Esto significa que el período entre la salida del Sol y su siguiente salida equivale a 176 días en la Tierra y es igual al tiempo que tarda Mercurio en dar dos vueltas alrededor del Sol.


Día solar y día sidéreo

En el planeta Mercurio existe una diferencia importante entre el día solar y el día sidéreo

El día solar se define como el espacio de tiempo entre el paso del Sol por el mismo meridiano. Sin embargo, este período es distinto al tiempo que tarda el planeta en dar una vuelta sobre sí mismo, conocido como día sidéreo

Esta discrepancia es consecuencia del movimiento de traslación alrededor del Sol. 

El planeta Mercurio da una vuelta sobre sí mismo cada 58.6 días. Durante este tiempo, el planeta completa además dos terceras partes de su vuelta alrededor del Sol. 

Esto significa que cada 58.6 días terrestres el planeta Mercurio tiene la misma posición relativa respecto a las estrellas. Este período de conoce como día sidéreo. 

Sin embargo, el cabo de este período el planeta Mercurio no está en la misma posición relativa respecto al Sol. Para ello, deben transcurrir un total de 176 días, período que se conoce como día solar.

Quizá te hayas dado cuenta de que un día solar en Mercurio es exactamente igual a dos años mercurianos. O dicho de otro modo, 3 días sidéreos en Mercurio son exactamente igual a dos años mercurianos. Esta coincidencia no es casualidad sino que se debe a un fenómeno natural conocido como acoplamiento de marea

Este mismo fenómeno hace que la Luna también tarde el mismo tiempo en dar una vuelta sobre sí misma y una vuelta alrededor de la Tierra. Esto explica porque existe la cara oculta de la Luna que no puede ser observada desde la Tierra.


Propiedades del planeta Mercurio

Mercurio es un planeta sin lunas o satélites naturales. Esto es en parte debido a su baja fuerza de gravedad, que es tan solo un 38% de la que experimentamos en la Tierra.

Su baja fuerza de gravedad explica también que Mercurio no tenga prácticamente atmósfera. La atracción que ejerce el planeta es demasiado débil para poder retener las partículas que podrían formar una atmósfera. Además, el efecto y fuerza de los vientos solares todavía complica más la posible retención de partículas que podrían llegar a formar una atmósfera. 

Las pocas partículas que forman lo que se considera una atmósfera muy delgada o exosfera alrededor de Mercurio son partículas que provienen de su superficie. Estas partículas incluyen mayoritariamente oxígeno, hidrógeno, helio y potasio

Las características de la atmósfera tienen un impacto muy grande en la temperatura de un planeta. En el caso de Mercurio, el hecho de que prácticamente no tenga atmósfera hace que su distribución de temperaturas sea extrema. Su superficie puede alcanzar temperaturas alrededor de 430 ºC en las zonas iluminadas y -180 ºC en las partes oscuras.

Aún así, a pesar de ser el planeta más cercano al Sol, no es el más caliente. Venus alcanza temperaturas superiores debido al efecto invernadero de su atmósfera.

Otra consecuencia de la falta de atmósfera es que los meteoritos pueden llegar a impactar en su superficie sin haberse prácticamente desintegrado antes de llegar al suelo. Esto hace que Mercurio tenga una superficie llena de cráteres y sea visualmente parecido a la Luna

Algunos de estos cráteres tienen diámetros superiores a los 1000 km. El más grande de ellos es la cuenca de Caloris, que con 1550 km de diámetro se considera el cráter más grande del sistema solar debido a un impacto.

El eje de rotación de Mercurio prácticamente no tiene inclinación con respecto a su plano orbital. En el caso del planeta Tierra, existe una inclinación de aproximadamente 23.5º que da lugar a las estaciones del año. En consecuencia, Mercurio es un planeta en el que no hay prácticamente variaciones estacionales. 

Los únicos cambios de la temperatura en Mercurio son consecuencia de la forma elíptica de su órbita. Esto hace que su distancia al Sol varíe significativamente y en consecuencia, también lo haga la temperatura.

El campo magnético de Mercurio tiene una fuerza aproximadamente igual al 1% del campo magnético terrestre.

El hecho de que Mercurio sea un planeta más interior que la Tierra hace que sea un planeta difícil de observar. Concretamente, Mercurio solo es visible durante breves períodos de tiempo al anochecer a durante los primeros minutos del amanecer. Además, para poder verlo es necesario que el Sol se encuentre por debajo del horizonte. De lo contrario, su luz hace imposible que Mercurio sea visible.

Observación de Mercurio sobre el horizonte

Un fenómeno interesante que puede ser observado mediante telescopios desde la Tierra son los tránsitos de Mercurio. Un tránsito se produce cuando Mercurio pasa justo por delante del Sol. Debido a la inclinación de la órbita de Mercurio, este fenómeno se produce con una cierta periodicidad y ocurre 13 o 14 veces por siglo. 

Tránsito de Mercurio
Tránsito de Mercurio en 2005

El próximo paso de Mercurio por delante del Sol tendrá lugar el 11 de noviembre de 2019. Después de este día, habrá que esperar hasta el 13 de noviembre de 2032 para poder observar de nuevo este fenómeno.

Estructura interna de Mercurio

Mercurio es ligeramente menos denso que la Tierra. Esto lo convierte en el segundo planeta más denso del sistema solar. Como el resto de planetas interiores, Mercurio está formado mayoritariamente por elementos metálicos y silicatos.

La estructura interna de Mercurio puede dividirse entre su núcleo, el manto y la corteza.

Se estima que el tamaño de su núcleo ocupa prácticamente el 60% de su volumen. Esta proporción es muy superior al caso de la Tierra, donde el núcleo ocupa solo el 17% del volumen. Una hipótesis que explicaría este tamaño relativamente grande del núcleo es que, en algún momento de su historia, Mercurio impactó con otro cuerpo de grandes dimensiones. Esto hizo que Mercurio perdiera gran parte de su manto y corteza.

Las últimas observaciones realizadas indican que el núcleo de Mercurio está parcialmente fundido. Este hecho, unido a su composición basada en materiales ferromagnéticos, explicaría el origen de su campo magnético.

Alrededor del núcleo se encuentra el manto y la corteza, que juntos llegan a tener un espesor de 400 km.

Una de las características más particulares de la corteza de Mercurio es su aspecto lleno de líneas escarpadas. Estas se formaron debido a la contracción del planeta a medida que su núcleo se fue enfriando.

Estructura interna del planeta Mercurio
Estructura interna de Mercurio

Órbita de Mercurio

Al ser el planeta más cercano al Sol, la órbita de Mercurio es la que tarda menos en dar una vuelta entera a su alrededor, tan solo 88 días terrestres. Esto hace que Mercurio viaje a una velocidad media de 47 kilómetros por segundo.

La órbita de Mercurio es la órbita más elíptica de entre los planetas del sistema solar. Esto hace que el planeta llegue a acercarse a una distancia de solo 46 millones de kilómetros del Sol pero que llegue hasta una distancia de 70 millones de kilómetros en su punto más lejano.

Como consecuencia de este amplio rango de distancias, las temperaturas en la superficie de Mercurio experimentan también grandes fluctuaciones.

La órbita de Mercurio es también la órbita más inclinada de los ocho planetas, con una inclinación de aproximadamente 7 grados.


La órbita de Mercurio y el planeta Vulcano

La gravedad del Sol y la forma elíptica de la órbita de Mercurio hacen que aparezcan pequeñas variaciones en la orientación de esta órbita. Esto hace que cada órbita de Mercurio siga una trayectoria ligeramente distinta.

Durante muchos años los astrónomos intentaron calcular con exactitud estas pequeñas variaciones a partir de las leyes de la física conocidas. Los cálculos resultaban ser siempre erróneos y esto dio lugar a todo tipo de posibles hipótesis para explicar la discrepancia entre los valores calculados y los valores observados.

Una de las hipótesis más extendidas durante el siglo XIX fue la posible existencia de un planeta situado entre Mercurio y el Sol. Este planeta llegó a recibir el nombre Vulcano y muchos astrónomos estaban convencidos de que si podían demostrar su existencia, esto explicaría las variaciones impredecibles en la órbita de Mercurio.

La solución al problema se obtuvo finalmente gracias a la teoría de la relatividad de Einstein. Esta teoría explicó que existen casos en los cuales aplicar las leyes de la mecánica clásica resulta en errores inaceptables. Gracias a las correcciones que introdujo la teoría de Einstein fue posible calcular con exactitud la evolución de la órbita de Mercurio.

Aunque a día de hoy estas variaciones son realmente muy pequeñas, existe la posibilidad que dentro de algunos millones de años este mismo fenómeno resulte en un cambio radical en la órbita de Mercurio. Esto podría resultar en un cambio en su órbita que lo precipitaría contra el Sol o podría enviarlo a distancias similares a las de Venus o la Tierra.


Exploración de Mercurio

Hasta el momento solo ha habido dos sondas espaciales que han podido observar Mercurio. Sin embargo, en octubre de 2018 la sonda BepiColombo fue lanzada y está previsto que llegue a Mercurio en diciembre de 2025. Si la misión tiene éxito se convertiría en la tercera sonda espacial en explorar Mercurio.

Sonda BepiColombo para la exploración de Mercurio
Representación de la sonda BepiColombo

La primera sonda espacial en visitar Mercurio fue la Mariner 10, lanzada en 1973. La sonda Mariner 10 fue la primera en proporcionar imágenes en detalle de la superficie de este planeta. También gracias a esta sonda pudo descubrirse que existía un campo magnético débil alrededor de Mercurio. En total, Mariner 10 hizo tres aproximaciones alrededor de Mercurio y llegó a tomar miles de imágenes.

La segunda sonda destinada a explorar Mercurio fue llamada Messenger y se lanzó en 2005. Esta sonda entró en órbita alrededor de Mercurio en 2011 y estuvo más de cuatro años observando y midiendo parámetros del planeta. Los datos obtenidos con la sonda Messenger permitieron medir y observar en mucho más detalle muchas de las características de Mercurio.

Debido a la posición y características del planeta Mercurio es altamente improbable que pueda nunca llegar a realizarse una exploración humana de este planeta. La intensidad de la radiación solar a las distancias de Mercurio serían intolerables para el cuerpo humano. Además, sabemos que las temperaturas extremas en la superficie de Mercurio son prácticamente incompatibles con cualquier forma de vida.

Curiosidades sobre Mercurio

  • Mercurio es el planeta más cercano al Sol pero no el más caliente.
  • Mercurio es también el planeta más pequeño del sistema solar.
  • Des de la superficie de Mercurio el Sol se ve tres veces más grande a como se ve desde la Tierra.
  • Mercurio tiene unas condiciones ambientales extremas que hacen altamente improbable que pueda haber o haya habido vida en este planeta.
  • Mercurio es durante el 46% del tiempo el planeta que se encuentra más cerca de la Tierra. 
  • Mercurio no tiene satélites ni anillos.